El origen del HIFU se remonta a 1954, en los Estados Unidos, cuando Peter  A. Lindstrom y los hermanos William y Francys Fry investigaron la posibilidad de utilizarlos para tratar trastornos neurológicos en humanos.

 

Los hermanos Fry fueron los pioneros en obtener la acreditación para la primera aplicación del HIFU en humanos, logrando focalizar la intensidad acústica en vivo de manera similar a la que se concentra un haz de luz mediante la utilización de un prisma.

 

A principios de la decada de 1970 se inicio la investigacion sobre el uso del ultrasonido de baja intensidad en el tratamiento de tumores . El concepto se basaba en inducir hipertermia con una relevancia de la temperatura tisular en tono a 43 º C y mantener en todo el volumen tumoral la temperatura durante un tiempo prolongado ( alrederor de una hora )

 

Desafortunadamente, este método no tubo buenos resultados debido a la dificultad de medir la temperatura en el tejido para el control del tratamiento lo que suponía un inconveniente para mantener el calor uniformemente y en la totalidad del volumen tumoral a la temperatura deseada.

 

La siguiente innovación tiene lugar en la década de 1980 con el desarrollo de la litrotricia extracòrporea. Su uso como método para tratar las listasis renales fue aprobada en 1984 por la FDA. Fue la primera aplicación terapéutica  de los HIFU ( pulsatiles).

El re descubrimiento del Hifu para el tratamiento de los tumores tiene lugar 10 años mas tarde , con la evolución de la moderna tecnología de imagen ,en particular con la termometria mediante resonancia magnética  ( RM).

 

Los primeros que utilizaron el HIFU, ultrasonido focalizado de alta intensidad, en Europa para la estética fueron los franceses en el año 2002 fabricando un equipo para aplicaciones corporales para tratar lipolisis y celulitis. En el año 2008 en USA comenzaron la fabricación de un equipo de emisión HIFU para producir un efecto tensor en al cara .